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El eclipse de agosto se prepara durante la fase parcial

La totalidad del 12 de agosto solo cruza una franja de España y dura poco. En cualquier fase parcial hacen falta gafas específicas o proyección: las gafas de sol y los filtros caseros no sirven.

Colador proyectando decenas de crecientes solares sobre una cartulina durante la fase parcial de un eclipse al atardecer.
Los orificios de un colador pueden proyectar múltiples imágenes del Sol eclipsado sobre una superficie clara sin dirigir la vista al disco solar. imagen generada por IA

Un colador de cocina puede convertir una cartulina en un pequeño mapa del eclipse. Cada orificio proyecta un creciente luminoso, todos orientados igual, mientras la persona observa el papel y no el Sol. La escena resume una idea que conviene preparar antes del 12 de agosto: la parte más larga del eclipse será parcial, y esa fase exige una forma segura de mirar.

El primer eclipse total de Sol visible desde la Península Ibérica en más de un siglo cruzará España de oeste a este al atardecer. El Instituto Geográfico Nacional sitúa la franja de totalidad desde Galicia hacia Baleares, pasando por zonas del norte y el este peninsular. En buena parte de la mitad sur, en Canarias y en otros lugares el fenómeno será parcial. Incluso dentro de la franja, la ocultación completa durará poco y llegará con el Sol muy bajo sobre el horizonte occidental.

Esa geografía impide convertir la palabra total en una instrucción nacional. Dos personas separadas por pocos kilómetros pueden tener circunstancias distintas. Una puede entrar en la sombra central y otra conservar un borde brillante de Sol durante todo el fenómeno. La regla de seguridad depende de la fase que ocurre en el punto exacto de observación, no del nombre general del eclipse.

La regla no cambia porque el cielo se oscurezca

Durante una fase parcial sigue visible parte de la superficie solar. El portal científico del Trío de Eclipses advierte de que incluso un fragmento pequeño puede dañar la retina si se mantiene la mirada. El riesgo no aparece porque haya eclipse, sino porque sigue siendo el Sol. La luz más tenue del entorno, las nubes finas o la cercanía de la puesta no convierten ese fragmento en seguro.

Las gafas de sol corrientes tampoco sirven, aunque sean muy oscuras o bloqueen radiación ultravioleta para el uso diario. El IGN descarta además radiografías, discos compactos, cristales ahumados, reflejos en el agua y filtros caseros. Reducir el deslumbramiento visible no demuestra que un material atenúe de forma suficiente todas las longitudes de onda relevantes para mirar directamente al disco solar.

Para las fases parciales, las opciones sencillas son unas gafas de eclipse adecuadas o una observación indirecta. Las primeras permiten ver el disco a tamaño natural a través de un filtro diseñado para esa finalidad. La segunda forma una imagen sobre una superficie y mantiene los ojos apartados del Sol. Ninguna depende de aguantar el brillo, entrecerrar los párpados o calcular de memoria cuánto falta para el máximo.

La excepción dura exactamente lo que la totalidad

Solo quienes estén dentro de la franja de totalidad podrán mirar brevemente sin filtro, y únicamente cuando la Luna cubra por completo la cara brillante del Sol. NASA y la ESA formulan el cambio de manera operativa: las gafas permanecen puestas durante la fase parcial anterior; se retiran cuando ya no se ve ninguna parte brillante a través del visor; y vuelven a colocarse en cuanto reaparece el primer punto de luz solar.

Fuera de la franja no existe esa excepción. Si el eclipse es parcial desde una localidad, el filtro se mantiene siempre que se mire al Sol. En un lugar cercano al borde, además, la duración puede ser muy corta. Si no se conoce con certeza la posición o el momento, conservar la protección es la decisión prudente. Mantenerla evita convertir una duda de segundos en un riesgo ocular.

Los horarios de una capital tampoco deben trasladarse sin más a otro municipio. El visor oficial del Trío de Eclipses permite buscar una ubicación y consultar inicio, máximo, totalidad cuando corresponda, altura del Sol y obstáculos del relieve. Una actividad organizada por un observatorio, planetario o entidad científica añade una referencia humana para anunciar los contactos sin que cada persona dependa del reloj del teléfono.

Una inscripción no sustituye la comprobación

El folleto de recomendaciones del IGN y el Centro Nacional de Información Geográfica propone cinco comprobaciones para las gafas. La referencia específica es EN ISO 12312-2:2015, no la norma de uso general 12312-1. Si el producto se compró en la Unión Europea debe llevar marcado CE, junto con identificación del fabricante, advertencias, instrucciones de conservación y, cuando corresponda, caducidad.

La tinta impresa no convierte por sí sola un filtro en auténtico. Conviene adquirirlo a través de una fuente fiable y revisar la trazabilidad del producto. Antes de usarlo, hay que examinar la lámina: un arañazo, una zona clara, una parte suelta, un pliegue o cualquier defecto descarta ese ejemplar. Unas gafas antiguas no se reutilizan por nostalgia si se desconoce su procedencia o estado.

La forma de uso también importa. El filtro debe cubrir los ojos antes de dirigir la mirada al Sol. Para retirarlo, primero se aparta la vista. El IGN aconseja observaciones cortas con descansos y permanecer quieto, porque con unas gafas de eclipse no se ve el terreno ni a las personas alrededor. Los niños necesitan supervisión y un ajuste que no deje el filtro desplazarse en el momento de mirar.

La óptica concentra un problema distinto

Prismáticos, telescopios y cámaras no se vuelven seguros por colocar unas gafas de eclipse delante de los ojos. Esos instrumentos concentran luz y requieren un filtro solar diseñado para el equipo, instalado delante del objetivo, en el extremo que recibe la luz. Los filtros de ocular pueden calentarse y romperse. NASA recomienda consultar a una persona experta antes de combinar un filtro con cualquier dispositivo óptico.

La opción sensata para quien no domina ese montaje es no improvisarlo el día del eclipse. Una observación pública puede ofrecer instrumentos ya preparados y supervisados. También permite separar dos tareas que a menudo compiten: disfrutar el fenómeno y conseguir una fotografía. Apuntar una cámara al Sol sin el sistema adecuado puede dañar el equipo y no protege a quien mira por un visor óptico.

El colador convierte la fase parcial en muchas imágenes

La proyección estenopeica evita la observación directa. Una persona se coloca de espaldas al Sol y deja que la luz pase por un pequeño agujero hasta una cartulina situada a la sombra. Durante la fase parcial, la imagen proyectada adopta la forma del disco ocultado. Un colador, una espumadera o los huecos entre hojas de un árbol repiten el efecto muchas veces y producen una matriz de crecientes.

El objeto no se usa como filtro ni se mira a través de él. Su función es proyectar sobre otra superficie. Esa distinción hace que el método sea especialmente útil para grupos y para explicar el fenómeno sin repartir turnos de mirada. El tamaño y la nitidez cambian con el diámetro de los orificios y la distancia al papel, pero el principio no exige una imagen grande para ser reconocible.

El plan empieza en el municipio, no en la carretera

En España, el Sol estará muy bajo al oeste. Un edificio, una loma o una línea de árboles puede ocultarlo antes de la totalidad aunque el mapa sitúe el municipio dentro de la franja. El visor oficial ayuda a comprobar el relieve y la trayectoria, pero el lugar real debe revisarse con antelación. También conviene seguir las actualizaciones meteorológicas y las indicaciones de movilidad, evitar paradas improvisadas en carretera y prever calor, agua y cobertura móvil.

Para lectores de otros mercados hispanohablantes, la regla de protección es la misma y la visibilidad no. Las fases, los horarios y la posibilidad de totalidad deben comprobarse con la autoridad astronómica del país o con fuentes internacionales fiables. Una guía española de ubicación no describe América Latina, del mismo modo que una hora publicada para Zaragoza no sirve para cualquier punto de España.

La totalidad será el minuto más recordado, pero la seguridad se construye durante todo lo que ocurre antes y después. Localidad verificada, horizonte libre, filtro comprobado o proyección preparada y ninguna óptica improvisada. El creciente repetido sobre una cartulina no es un premio de consolación. Es la prueba visible de que se puede entender el eclipse sin pedir a los ojos que hagan de instrumento.

Nota editorial. Información general de seguridad y divulgación astronómica. No sustituye las instrucciones del fabricante, la evaluación de un filtro o instrumento por una persona experta, ni los avisos oficiales de salud, tráfico, protección civil y meteorología. Si nota cambios de visión o molestias después de mirar al Sol, no vuelva a exponerse y consulte con urgencia a un profesional sanitario.

Fuentes

  1. Instituto Geográfico Nacional, “Eclipse total de Sol del día 12 de agosto de 2026”, consultado el 16 de julio de 2026. Verificado: franja de totalidad en España, carácter parcial en otras zonas, observación al atardecer, necesidad de horizonte oeste y datos municipales.
  2. Instituto Geográfico Nacional y Centro Nacional de Información Geográfica, “Recomendaciones prácticas y productos”, folleto de 2026 consultado el 16 de julio de 2026. Verificado: riesgos de filtros caseros, EN ISO 12312-2:2015, marcado CE, trazabilidad, revisión física de gafas y límites de uso.
  3. Comisión Científica y de Asesoramiento del Trío de Eclipses, “Métodos de observación”, consultado el 16 de julio de 2026. Verificado: riesgo durante fases parciales, gafas específicas, proyección estenopeica con colador, totalidad como única fase sin protección y filtros frontales para telescopios.
  4. Agencia Espacial Europea, “La ESA prepara el eclipse solar total del 12 de agosto”, consultado el 16 de julio de 2026. Verificado: preparación oficial, actividades públicas, gafas específicas durante fases parciales y retirada solo mientras el Sol está completamente cubierto.
  5. NASA Science, “Eclipse Viewing Safety”, consultado el 16 de julio de 2026. Verificado: protección durante fases parciales, señal para retirar y reponer el visor en totalidad y filtros solares delante de cámaras, telescopios o prismáticos.
  6. Web oficial del Trío de Eclipses en España, consultada el 16 de julio de 2026. Verificado: carácter oficial de la Comisión Interministerial, alcance territorial del eclipse de 2026 y acceso al visor para ubicación y obstáculos.

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Javier Torres, Editor, Edición en español en Sona News
Escrito por
Javier Torres
Editor, Edición en español, Sona News

Javier Torres edita la edición en español de Sona News y cubre economía, energía y América Latina desde Madrid.

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