Oriónidas 2026: consulta la puesta de Luna antes de salir a observar
El máximo se espera alrededor del 21 de octubre, pero la Luna dificultará ver los meteoros más débiles. La ventana útil depende de cuándo se oculte en tu localidad y de cuánto cielo oscuro quede antes del amanecer.

Llegar al campo al anochecer no asegura aprovechar la mejor parte de las Oriónidas. Este año, antes de preparar la salida conviene consultar un dato menos vistoso que la fecha del máximo: a qué hora se pone la Luna en el lugar de observación. Su brillo dificultará distinguir los meteoros más débiles durante una parte de la noche. El intervalo que quede después de su ocaso y antes de que claree puede resultar más útil que varias horas de espera bajo un cielo iluminado.
El Instituto Geográfico Nacional (IGN) sitúa el máximo de 2026 el 21 de octubre y advierte de posibles picos secundarios en las noches cercanas. La guía mensual de la NASA destaca la noche del 21 al 22. Son referencias para planificar, no una cita a una hora exacta en la que el cielo vaya a encenderse de golpe.
Este octubre, la Luna obliga a elegir la franja
La lluvia llega después del cuarto creciente del 18 de octubre. En su guía de observación de octubre, la NASA explica que una Luna gibosa creciente, con más de la mitad del disco iluminado, ocultará parte de los meteoros tenues. Su recomendación es buscar las horas anteriores al amanecer, una vez que la Luna se haya puesto.
El IGN ofrece una orientación para España: en torno al máximo, el ocaso lunar se producirá hacia las tres de la madrugada, en tiempo oficial peninsular, por lo que favorece la segunda mitad de la noche. Ese dato es aproximado. No debe convertirse en una alarma idéntica para cualquier municipio, para todas las noches de la semana o para un lector que esté en otro país.
Tampoco significa que antes de esa hora no pueda verse ningún meteoro. La luz lunar reduce el contraste y hace más difícil detectar los débiles; los más brillantes pueden seguir apareciendo. Si solo puedes observar con la Luna presente, el IGN aconseja mirar hacia las zonas más oscuras, en dirección opuesta a ella. Es una limitación con la que trabajar, no una prohibición de mirar.
Cómo comprobar el horario sin confundir el huso
Busca una efeméride para la localidad y la fecha concretas de la salida. Comprueba si las horas están expresadas en tiempo universal o en hora local, y si incluyen el horario de verano cuando corresponda. Las tablas de orto y ocaso del IGN, por ejemplo, explican que parten de Madrid, requieren correcciones para otros lugares y pueden necesitar una conversión a la hora oficial.
Canarias no comparte la hora oficial peninsular, y trasladar una recomendación española a México, Colombia, Argentina o Chile añade diferencias de posición y huso. Las Oriónidas pueden observarse desde ambos hemisferios, según la NASA, pero eso no convierte el ocaso lunar en un horario mundial. En cada caso interesa encontrar la franja local con el radiante sobre el horizonte y el cielo todavía oscuro.
El relieve también cuenta. El IGN calcula sus tablas sin tener en cuenta las montañas del horizonte. Una loma puede ocultar el disco desde tu posición antes del ocaso calculado, pero también tapar parte del cielo. Para preparar la salida no basta con localizar una hora: conviene conocer el horizonte disponible y revisar la nubosidad prevista.
No hay que apuntar a Orión con un telescopio
El nombre de la lluvia procede de su radiante, el punto hacia el que parecen converger las trayectorias al prolongarlas hacia atrás. Está en la región de Orión, pero la constelación no produce los meteoros ni delimita el único lugar donde pueden verse. Las estelas pueden cruzar cualquier parte del cielo.
Para las latitudes próximas a los 40 grados norte, el IGN sitúa el radiante por encima del horizonte desde la medianoche hasta el amanecer. Aun así, recomienda mirar un campo amplio y evitar instrumentos ópticos que lo recorten. Un telescopio o unos prismáticos sirven para otros objetivos astronómicos; para esperar un destello fugaz, estrechar la mirada puede hacer que pase fuera de ella.
La preparación es sencilla: un lugar alejado de las luces, pocos obstáculos y una posición cómoda para mirar hacia arriba. La NASA propone una manta, un saco o una silla de jardín y dejar que los ojos se adapten a la oscuridad, algo que lleva un tiempo del orden de media hora. Conviene llevar resueltas la ruta y las consultas de horario para no depender continuamente de una pantalla luminosa.
Una previsión de actividad no es un contador personal
La ficha de la NASA da como referencia unos 10 a 20 meteoros por hora bajo cielos oscuros. La página del IGN describe una actividad que puede variar bastante más. No son un compromiso de lo que verá cada persona: las condiciones, el año y la forma de expresar la actividad importan. Con Luna, contaminación lumínica, nubes o parte del horizonte tapada, el recuento visible puede ser menor.
La actividad se extiende del 2 de octubre al 7 de noviembre, según ambas instituciones. El máximo concentra el interés, pero no agota la oportunidad. Si la noche elegida queda cubierta, las fechas próximas siguen teniendo sentido, con su propia combinación de Luna y meteorología. No hace falta presentar cada salida como la última ocasión para no perderse un espectáculo garantizado.
Son restos del Halley, no el regreso del cometa
Las Oriónidas se producen cuando la Tierra atraviesa material dejado por el cometa 1P/Halley. Pequeños fragmentos entran en la atmósfera y generan el destello que llamamos meteoro. Ver uno no significa estar viendo el propio cometa, cuyo siguiente regreso al Sistema Solar interior se espera en 2061. La lluvia de octubre y las eta acuáridas de mayo comparten ese origen.
Para esta semana, la decisión útil queda en tierra: elegir una noche posible, comprobar cuándo se oculta la Luna en tu localidad y reservar una franja de cielo oscuro antes del amanecer. Después vienen la paciencia y las condiciones reales. Una silla y una vista despejada pueden bastar; ninguna previsión sustituye al cielo que haya sobre ellas.
Nota editorial. Información general de divulgación y planificación astronómica basada en previsiones consultadas el 18 de octubre de 2026. No garantiza actividad ni visibilidad. Comprueba meteorología, horarios locales, acceso y condiciones de seguridad antes de desplazarte de noche.
Fuentes
- IGN, Oriónidas: previsión para 2026, máximo del 21 de octubre, orientación de ocaso lunar en hora peninsular, actividad, origen y observación sin óptica.
- NASA, guía del cielo de octubre de 2026, publicada el 1 de octubre y actualizada el 2: noche del 21 al 22, Luna gibosa creciente y observación antes del amanecer tras el ocaso lunar.
- NASA, Orionids: visibilidad en ambos hemisferios, adaptación a la oscuridad, campo de visión, actividad orientativa y origen en el cometa Halley.
- IGN, orto y ocaso de la Luna: tablas de Madrid, correcciones geográficas, conversión a hora oficial y límite por no incluir el relieve del horizonte.
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