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Un gran asteroide pasará cerca en 2029. Los científicos están tranquilos por una razón

Apophis se acercará más que muchos satélites geoestacionarios, pero NASA y ESA dicen que el riesgo de impacto está descartado durante al menos un siglo. El sobrevuelo es una oportunidad científica rara.

Telescopio de observatorio bajo un cielo estrellado apuntando a un punto brillante, imagen sobre el asteroide Apophis y su sobrevuelo cercano de 2029.
El acercamiento de Apophis en 2029 se está tratando como una oportunidad de observación, no como una alerta de impacto.imagen generada por IA

Hay una clase de noticia sobre asteroides que llega casi vestida de alarma: una roca, una fecha, una distancia que suena pequeña en términos espaciales y un titular que invita a mirar al cielo con miedo. Apophis no necesita ese tratamiento. Los hechos son suficientemente interesantes sin pedir prestado el lenguaje del desastre.

El 13 de abril de 2029, el asteroide (99942) Apophis pasará muy cerca de la Tierra. NASA dice que se acercará a unas 20.000 millas, o 32.000 kilómetros, de la superficie. ESA sitúa el sobrevuelo a menos de 32.000 kilómetros. Las dos agencias sostienen el mismo punto tranquilo: las observaciones posteriores han descartado un impacto durante al menos los próximos 100 años.

Esa combinación, muy cerca y sin amenaza, es la razón por la que Apophis merece atención. Pasará más cerca que muchos satélites en órbita geoestacionaria. ESA indica que mide alrededor de 375 metros y que será visible a simple vista desde partes de Europa, África y Asia durante un breve periodo. Un asteroide grande pasando tan cerca, con años de aviso y sin choque esperado, no es una película de catástrofes. Es un experimento que entrega la mecánica orbital.

La reputación de Apophis viene de su historia. Fue descubierto el 19 de junio de 2004 por Roy Tucker, David Tholen y Fabrizio Bernardi en el Observatorio Nacional de Kitt Peak, en Arizona, según NASA. Las primeras observaciones sugirieron posibles impactos en 2029, 2036 o 2068. ESA recuerda que la probabilidad estimada de impacto en 2029 llegó al 2,7 %, con la mayor calificación alcanzada en la escala de Torino para comunicar riesgo de impacto.

Aquel susto inicial no significaba que los científicos fueran imprudentes. Significaba que las órbitas recién calculadas cambian cuando llegan más datos. Un asteroide descubierto hace poco tiene un arco de observación corto. Su trayectoria futura se estima con información limitada y la incertidumbre se reduce al seguirlo durante más tiempo. Apophis asustó en parte porque fue detectado lo bastante pronto para que esa incertidumbre se viera en público.

La actualización decisiva llegó con más seguimiento, incluidas observaciones de radar en marzo de 2021 usando el complejo Goldstone de comunicaciones de espacio profundo de NASA en California y el telescopio Green Bank en Virginia Occidental. NASA afirma que esos datos permitieron concluir que Apophis no supone riesgo de impacto para la Tierra durante al menos 100 años. ESA dice que fue retirado de su lista de riesgo el 26 de marzo de 2021.

Así debería funcionar la defensa planetaria ante el público: detectar, seguir, refinar y retirar de la lista de riesgo cuando la evidencia lo permite. El drama real no está en el primer número alarmante, sino en la reducción paciente de la incertidumbre. Es una historia menos explosiva, pero más honesta sobre cómo trabaja la ciencia.

El sobrevuelo de 2029 seguirá siendo importante. ESA lo describe como el acercamiento más próximo de un asteroide de este tamaño conocido por la humanidad con antelación. La gravedad terrestre tirará de Apophis al pasar. ESA señala que las fuerzas de marea podrían estirarlo y comprimirlo, provocar temblores o deslizamientos, cambiar su rotación y exponer material bajo la superficie. Observar esos efectos ayudará a entender cuerpos pequeños del Sistema Solar.

Para el lector, la posición razonable es curiosidad sin angustia. Apophis es lo bastante grande para ser interesante, lo bastante cercano para ser raro y lo bastante seguido para que NASA y ESA sean explícitas sobre la ausencia de riesgo de impacto durante al menos un siglo. En abril de 2029, si la geografía y las nubes ayudan, algunas personas verán un punto de luz moverse por el cielo. No será una sirena de alarma, sino un momento público de ciencia.

Fuentes

  1. NASA Science, Apophis, consultado el 8 de julio de 2026. Verificado: sobrevuelo del 13 de abril de 2029, distancia aproximada de 20.000 millas / 32.000 km, ausencia de riesgo durante al menos 100 años, detalles del descubrimiento y redirección de OSIRIS-APEX.
  2. Agencia Espacial Europea, Apophis, consultado el 8 de julio de 2026. Verificado: paso a menos de 32.000 km, tamaño aproximado de 375 m, visibilidad desde partes de Europa, África y Asia, historial de riesgo, retirada de la Risk List el 26 de marzo de 2021 y efectos científicos del sobrevuelo.

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