BepiColombo deja atrás su módulo de viaje rumbo a Mercurio
La etapa que empujó la misión europea-japonesa durante casi ocho años ya se ha separado. La señal llegó a antenas de España y Argentina, pero la entrada en órbita y el despliegue de los dos observatorios aún tienen fechas distintas.

BepiColombo acaba de perder una pieza y esa es la buena noticia. La Agencia Espacial Europea confirmó este 3 de septiembre la separación del Mercury Transfer Module, o MTM, la etapa que llevó a los dos observatorios de la misión durante su largo crucero por el Sistema Solar interior. La operación abre la fase de llegada a Mercurio, aunque todavía no coloca la nave en órbita del planeta.
La distinción importa. «Llegada» es el nombre que la ESA da a una secuencia de varios meses: desprender la etapa de viaje, capturar el conjunto en torno a Mercurio, separar los dos orbitadores y preparar sus instrumentos. Titular la maniobra como si la misión ya hubiera alcanzado su configuración científica borraría precisamente la parte más delicada del calendario.
Qué se confirmó desde España y Argentina
A las 15:52 CEST, la página de actualizaciones de la ESA informó de que dos antenas de espacio profundo de su red Estrack habían adquirido la señal. Una está en Cebreros, España; la otra, en Malargüe, Argentina. Juntas confirmaron que el MTM se había separado con éxito. La telemetría indicaba sistemas nominales y los paneles solares del Mercury Planetary Orbiter, el MPO europeo, estaban cargando las baterías.
Antes de esa confirmación completa, el control de misión había observado a las 14:41 CEST una variación Doppler compatible con la secuencia prevista. El principio es familiar: la frecuencia de una señal cambia cuando emisor y receptor modifican su velocidad relativa, como cambia el tono aparente de una sirena que se acerca o se aleja. Aquella primera huella sugería separación; la señal posterior permitió declararla lograda.
La maniobra ocurrió a más de 200 millones de kilómetros de la Tierra. La propia ESA subraya que a esa distancia no existe la posibilidad de intervenir en tiempo real. La secuencia debía estar preparada, comandada y navegada de antemano; las estaciones terrestres podían recibir después la evidencia de lo ocurrido.
El módulo que hizo posible el crucero ya no era necesario
El MTM no era uno de los observatorios que estudiarán Mercurio. Era el vehículo de transporte construido por la ESA para llevar juntos al MPO y a Mio, el Mercury Magnetospheric Orbiter de la agencia japonesa JAXA. Durante el crucero proporcionó propulsión solar-eléctrica y alojó tres cámaras de monitorización que devolvieron imágenes en blanco y negro de componentes de la nave y de sus encuentros con la Tierra, Venus y Mercurio.
Sus motores iónicos utilizaban xenón. La ESA explica que el sistema retiraba electrones a los átomos, enfocaba los iones resultantes con una rejilla de alto voltaje y los expulsaba a unos 50.000 metros por segundo. Ese chorro rápido produce un empuje pequeño pero muy eficiente durante largos periodos y reduce la cantidad de propelente frente a una solución química equivalente.
Una etapa de viaje que se desecha al final de su función no representa una avería ni basura accidental desprendida. Es parte del diseño de la misión. Tras casi ocho años y miles de millones de kilómetros, mantenerla unida añadiría una masa y una arquitectura que ya no necesita el conjunto que debe entrar en órbita.
Cuatro hitos, no una única fecha de llegada
El calendario oficial permite separar lo confirmado de lo que sigue previsto:
- 3 de septiembre de 2026: separación confirmada del Mercury Transfer Module; es el hito que ya se ha completado.
- 21 de noviembre de 2026: entrada prevista del conjunto compuesto en órbita alrededor de Mercurio.
- 9 y 10 de diciembre de 2026: separación prevista entre el MPO de la ESA y Mio de JAXA para que cada uno se dirija a su propia órbita.
- Abril de 2027: inicio previsto de la fase científica coordinada, después de las comprobaciones y la preparación de los instrumentos.
Estas fechas son objetivos operativos publicados, no resultados ya obtenidos. Una futura actualización puede ajustar horas o secuencias si la navegación y la salud de la nave lo requieren. La forma más limpia de seguir la misión es comprobar cada hito por separado en la página oficial, en lugar de convertir todo el proceso en un único «ya llegó».
Dos naves estudiarán dos caras del mismo planeta
El MPO europeo seguirá alimentando el conjunto hasta la separación de Mio. Cuando opere por su cuenta, está diseñado para recorrer una órbita polar de 2,3 horas, entre unos 480 y 1.500 kilómetros sobre la superficie. Sus 11 experimentos cartografiarán la geología y la composición, medirán la topografía y el campo magnético, investigarán el interior y la exosfera y realizarán pruebas de física fundamental.
Mio seguirá una órbita polar mucho más alargada, de 9,3 horas, que lo llevará aproximadamente entre 590 y 11.640 kilómetros de altitud. Sus cinco instrumentos se centrarán en la magnetosfera, el plasma, las ondas, el sodio de la exosfera y el polvo interplanetario. La nave japonesa se estabilizará girando; durante el viaje permanece montada sobre el MPO y protegida por una estructura solar construida por la ESA.
La combinación es la ambición distintiva de BepiColombo. La ESA la presenta como la primera misión que pondrá dos naves alrededor de Mercurio al mismo tiempo. Una podrá medir con detalle la superficie y el interior mientras la otra toma el pulso del entorno magnético y de partículas. Las observaciones simultáneas ayudarán a distinguir cambios locales de fenómenos que recorren toda la magnetosfera.
Qué significa realmente la señal de hoy
La noticia no es una fotografía en directo de dos vehículos separándose junto al planeta. La evidencia operativa llegó por radio: primero una firma Doppler y después telemetría recibida por las estaciones de Cebreros y Malargüe. Las representaciones visuales de la separación, incluida la ilustración conceptual de este artículo, explican la geometría del hito; no documentan la escena como una cámara exterior.
Lo que sí puede afirmarse es concreto: el módulo de crucero cumplió su papel y se ha apartado; los sistemas reportados por la ESA estaban nominales; el MPO asumió la alimentación eléctrica del conjunto; y los dos observatorios continúan juntos hacia la inserción orbital. Lo que no puede afirmarse todavía es que MPO y Mio estén desplegados en sus órbitas definitivas o produciendo ya la campaña científica prevista para 2027.
Ese contraste convierte una aparente despedida en el verdadero comienzo de la llegada. BepiColombo es ahora una nave más pequeña, pero también una misión un paso más cerca de convertirse en dos observatorios complementarios alrededor del planeta menos explorado del vecindario interior.
Fuentes
- ESA, actualizaciones de la llegada de BepiColombo, consultadas el 3 de septiembre de 2026. Verificado: confirmación de la separación a las 15:52 CEST mediante Cebreros y Malargüe, telemetría nominal, distancia superior a 200 millones de kilómetros y calendario de llegada.
- ESA, Mercury Transfer Module, consultado el 3 de septiembre de 2026. Verificado: función de transporte del MTM, propulsión solar-eléctrica con xenón, velocidad de expulsión de 50.000 metros por segundo y tres cámaras de monitorización.
- ESA, Mercury Planetary Orbiter, consultado el 3 de septiembre de 2026. Verificado: órbita prevista de 2,3 horas y 480 por 1.500 kilómetros, dimensiones del panel y conjunto de 11 experimentos.
- ESA, Mercury Magnetospheric Orbiter Mio, consultado el 3 de septiembre de 2026. Verificado: órbita prevista de 9,3 horas y 590 por 11.640 kilómetros, estabilización por giro, protección durante el viaje y cinco instrumentos.
- ESA, cronograma visual de llegada a Mercurio, consultado el 3 de septiembre de 2026. Verificado: separación del MTM, inserción orbital del conjunto, separación de MPO y Mio y comienzo de la fase científica.
Ayúdanos a mejorar
¿Te resultó útil este artículo?
Un comentario anónimo ayuda a Sona a mejorar próximos artículos, titulares y contexto de fuentes.
A continuación

La UE ha cerrado el acuerdo de ejecución con SpaceRISE y amplía su futura red segura. El calendario ya incluye fabricación, segmento terrestre y lanzamientos, pero hoy IRIS² aún no es una conexión disponible para hogares o móviles.
Seguir leyendo


