Sona.
Noticias globales, contexto local
Espacio

Los colores de Webb no son los que verían tus ojos: cómo leer sus imágenes

Las imágenes del telescopio combinan mediciones, en su mayoría infrarrojas, a las que se asignan colores visibles. Mirar los filtros y la leyenda permite entender qué muestra una galaxia sin confundir el resultado con una vista a simple vista.

Maqueta de papel con una espiral coral y azul sobre capas monocromas, que ilustra la composición de imágenes de Webb.
La maqueta es una metáfora del procesamiento: no reproduce datos de Webb ni una galaxia observada. Los colores publicados representan bandas de luz medidas. Imagen generada por IA

Una galaxia aparece en azul, naranja y rojo en una imagen del telescopio James Webb. ¿La veríamos así si pudiéramos acercarnos? No es lo que esa imagen promete. Webb observa sobre todo luz infrarroja, fuera de la visión humana, y las composiciones divulgativas traducen distintas mediciones a colores que sí podemos distinguir. Entender esa traducción permite disfrutar de la imagen sin atribuirle información que no contiene.

No se trata de un cambio reciente ni de una corrección de sus fotografías. Es el procedimiento que ESA/Webb y NASA explican para producir las imágenes a color de la misión. La distinción importa cada vez que una de ellas circula sin su leyenda: una observación procesada no equivale a una vista a simple vista, pero tampoco se convierte por ello en una escena inventada.

Lo primero que llega no es una postal a color

En su guía de procesamiento, ESA/Webb explica que las exposiciones se representan en blanco y negro. El brillo de cada píxel refleja cuánta luz ha recibido el detector durante la exposición. Antes de llegar a él, los filtros seleccionan intervalos de longitudes de onda: algunos más amplios y otros más estrechos. Así se puede saber qué parte de la luz está aportando la información, no solo dónde hay una zona brillante.

Tomar imágenes del mismo objeto con distintos filtros permite estudiar aspectos diferentes. Después se asigna un color visible a cada una de las capas elegidas y se combinan. Es una forma de reunir información que, mostrada por separado, obligaría al lector a comparar varias imágenes monocromas. La selección de filtros y colores ayuda a destacar estructuras y diferencias entre unas regiones y otras.

Tampoco conviene convertir la explicación en una regla de tres fotografías exactas. La guía describe combinaciones de dos o más imágenes filtradas y señala que pueden utilizarse más capas para mostrar detalles. El rojo, el verde y el azul son una base familiar para componer imágenes en una pantalla, no una prueba de que Webb haya registrado esos tres colores tal como los ve una persona.

Por qué el azul también puede ser infrarrojo

ESA/Webb llama a estas composiciones imágenes de colores representativos. En la mayoría de los casos se asigna rojo a los filtros de mayor longitud de onda y azul a los de menor longitud de onda dentro del conjunto elegido. Se conserva así un orden comparable al de los colores visibles, aunque las mediciones representadas estén fuera de lo que nuestros ojos detectan.

Por eso, ver azul no demuestra que el telescopio haya captado luz azul. Tampoco permite concluir, por ese dato aislado, que una zona sea más fría, más caliente o esté hecha de un material determinado. Para interpretar el color hay que conocer los filtros utilizados y la explicación científica de esa imagen. Trasladar la leyenda de otra fotografía puede llevar a una lectura equivocada.

Un ejemplo que se puede comprobar: la galaxia M74

La ficha de ESA/Webb titulada Webb Inspects the Heart of the Phantom Galaxy permite ver esa correspondencia sin adivinarla. Es una imagen de M74 obtenida con MIRI, el instrumento de infrarrojo medio de Webb, y publicada el 29 de agosto de 2022. Se utiliza aquí como ejemplo documentado, no como una observación nueva de este octubre.

En su apartado Colours & filters, la ficha asigna azul a 7,7 micrómetros, cian a 10, naranja a 11 y rojo a 21. Las cuatro entradas están identificadas como infrarrojas. La tabla muestra por qué una región azul en esa composición no tiene que emitir luz azul: el tono sirve para representar una banda infrarroja concreta. La misma página identifica el objeto, el instrumento y los créditos.

El texto científico que acompaña la imagen describe filamentos de gas y polvo en los brazos espirales y la vista del cúmulo estelar del centro. Es esa explicación, junto con las mediciones, la que da significado físico a lo que vemos. La belleza de una espiral no permite deducir por sí sola la composición, la edad o la temperatura de cada una de sus partes.

Procesar no significa inventar el objeto

Antes de la composición final también hay trabajo que no consiste en elegir colores. Las exposiciones se alinean para hacer coincidir los objetos; pueden apilarse varias del mismo objetivo y filtro, o unirse campos para formar un mosaico. Además se corrigen artefactos que no pertenecen al objeto observado, como trazas de rayos cósmicos, ruido del detector o píxeles defectuosos.

NASA subraya que las imágenes no llegan del telescopio con el aspecto final que aparece en sus páginas. Hay decisiones de procesamiento y presentación. Reconocerlas no obliga a elegir entre dos extremos, una copia de lo que vería el ojo o una fantasía: la composición parte de luz medida, y la ficha explica cómo se ha convertido esa información en una imagen legible.

Qué mirar antes de compartir una imagen de Webb

  • Abre la publicación original, no solo la copia recortada que llega a una red social.
  • Comprueba qué objeto muestra, qué instrumento se utilizó y si la imagen reúne datos de más de un telescopio.
  • Busca los filtros y los colores asignados. No interpretes el tono como temperatura o composición sin la explicación de la fuente.
  • Distingue la fecha de publicación de la fecha de observación cuando ambas estén disponibles.
  • Conserva la leyenda y los créditos al compartir el enlace: forman parte del contexto necesario para entenderla.

La pregunta útil, ante el próximo paisaje de Webb, es qué representa cada color. Ese pequeño cambio de lectura permite apreciar algo más que una paleta llamativa: distintas bandas de luz reunidas para mostrar estructuras que nuestros ojos no podrían observar de esa manera. El resultado gana interés cuando sabemos leerlo, no cuando lo confundimos con una ventana abierta en el espacio.

Nota editorial. Información de divulgación científica. La imagen de cabecera es una ilustración conceptual generada por IA, no una observación astronómica. El ejemplo de M74 corresponde a una publicación de 2022, no a un nuevo hallazgo.

Fuentes

  1. ESA/Webb: Image Processing. Exposiciones monocromas, selección mediante filtros, alineación, eliminación de artefactos y asignación de colores representativos.
  2. NASA: About Webb Images, apartado How are Webb Images Made? El color final requiere traducir datos monocromos, en particular de luz fuera de la visión humana.
  3. ESA/Webb: Webb Inspects the Heart of the Phantom Galaxy, 29 de agosto de 2022. Imagen de M74 con MIRI y tabla de colores y filtros infrarrojos.

Ayúdanos a mejorar

¿Te resultó útil este artículo?

Un comentario anónimo ayuda a Sona a mejorar próximos artículos, titulares y contexto de fuentes.

A continuación

Maqueta de dos asteroides con un compás naranja alrededor del menor, como metáfora del estudio de Dimorphos por Hera.
Espacio
Hera no repetirá el choque de DART: va a medir qué cambió en el asteroide

La misión europea prepara sus maniobras de frenado para llegar al sistema Didymos en noviembre. Medir la masa y estudiar la estructura de Dimorphos permitirá entender mejor un impacto cuyo efecto orbital ya se ha observado.

Seguir leyendo

Más en Espacio

Ilustración de una hoja iluminada y una óptica sobre la Tierra, símbolo de la fluorescencia vegetal que estudiará FLEX. Espacio
FLEX no se fijará solo en el verde: buscará la fluorescencia de las plantas
Módulo de transferencia separado de los dos orbitadores de BepiColombo frente a Mercurio en una ilustración científica. Espacio
BepiColombo deja atrás su módulo de viaje rumbo a Mercurio
Satélite meteorológico protegido en su soporte ante Europa y una tormenta marcada por barridos de observación. Espacio
MTG-I2 espera el despegue para seguir tormentas cada 2,5 minutos
Javier Torres, Editor, Edición en español en Sona News
Escrito por
Javier Torres
Editor, Edición en español, Sona News

Javier Torres edita la edición en español de Sona News y cubre economía, energía y América Latina desde Madrid.

Leer a continuación Para ver la Estación Espacial, no mires solo la hora: comprueba su altura